Acabo de encontrar esta entrevista en mi correo y el deseo de postearla es inmediato, no me interesa caer de nuevo en el copypasteo, lo que me interesa es que una opinion como la de Pablo Capanna, un teorico muy lucido de la ciencia ficcion llegue a quienes se interesan en este genero literario. Particularmente comparto mucho de lo que dice. Pero antes de opinar que hable el hombre.
Pablo Capanna, posiblemente el único intelectual en la Argentina que dedicó casi todos sus esfuerzos a la ciencia ficción, sostiene que el género se ha agotado. O más bien que ha infisionado todo, de la literatura al imaginario entero del siglo pasado, desde el diseño hasta la astronáutica y la imaginación del Pentágono. Usted se niega a dar una definición del género, ¿por qué?
Porque no se puede. Se puede, sí, intentar una definición histórica pero los límites están muy difuminados y actualmente resulta muy difícil establecer una frontera entre lo fantástico y la ciencia ficción. Hace cuarenta años estaba más claro.

¿Pero si tuviéramos que limitar a la ciencia ficción para entender de qué hablamos?
Fundamentalmente fue un género literario...

Habla en pasado, ¿por qué?
--Yo pienso que cumplió su ciclo. Sobrevive como categoría comercial pero ha perdido empuje. Nació como género literario y luego se extendió a todos los medios: colonizó el cine, pasó a formar parte del diseño. Quienes vivimos la década del sesenta nos criamos en un mundo de ciencia ficción. Los autos tenían una cola que imitaban a los cohetes de Flash Gordon y todo lo que veíamos se presentaba como "la tecnología del futuro" cuando en realidad era del presente. La ciencia ficción configuró un imaginario y después se agotó.

¿Por qué?
Se llegó a la situación de que el único progreso que se visualiza es el progreso tecnológico. De lo único que estamos seguros es de que el celular del año que viene tendrá más funciones que el de éste. Ahora, que vaya a existir más justicia, menos hambre y menos desigualdad, nadie lo sabe. Suele decirse que lo que distingue una novela de ciencia ficción de una novela utópica general --como Un mundo feliz de Aldous Huxley, donde todo termina mal-- es que en las primeras siempre hay alguna vuelta de tuerca donde, por caso, un grupo se resiste al sistema y plantea una alternativa para que las cosas cambien o comiencen a cambiar.

¿Y ahora?
Ahora eso no se ve. Si se lee a William Gibson --que es un gran escritor pero que a mí no me interesa en especial-- es posible encontrar una insistencia en las marcas, en los dispositivos electrónicos y en la tecnología fina, pero en su mundo la condición humana está cada vez peor. Es un mundo dominado por las mafias. No es ciencia ficción, sino casi realismo. En ese sentido, siento que el ciclo se cumplió. Quizá sea un punto de vista meramente personal y pronto haya un renacimiento.

¿Y qué es el futuro?
Imaginación. Es un horizonte para nuestra imaginación. Es una forma de darle sentido a la vida. En ese contexto, la ciencia ficción ha intentado tanto anticipar como prevenir y directa e indirectamente ha influido en la cultura. Es decir, ha formado parte del imaginario. Se comprueba que existieron fenómenos importantes en el siglo XX --generalmente considerados secundarios o marginales, pero de mucha gravitación-- que nacieron de la ciencia ficción. Nacieron religiones inspiradas en la ciencia ficción: la Cienciología, por ejemplo, que arrasa con Hollywood, es la religión de la ciencia ficción, llena de componentes que antes figuraban en las revistas especializadas.

¿Hasta qué punto la ciencia ficción no es una ideología?
Ideología sí, pero en el sentido clásico de aquello que no se ve, aquello que no se hace temático, aquello que es como el aire. La ideología es lo que no se cuestiona. Y como la ciencia ficción tomó el imaginario del futuro, cualquiera se ponía a pensar, o prometía un futuro mejor o distinto y era válido. Por otro lado, la conquista del espacio fue un proyecto de la ciencia ficción que fue usado políticamente por la NASA porque era parte del imaginario de ese momento.

¿Se podría hablar de cierta conspiración del poder para abrevar de estas ficciones y llevarlas a la práctica?
Diría al revés: que las mentes conspirativas han sido víctimas de la ciencia ficción.

¿De qué manera?
Por ejemplo, en el uso que los servicios de inteligencia norteamericanos hicieron de parapsicología. Nos venimos a enterar de que han gastado millones de dólares en entrenar telépatas para saber qué estaban haciendo los rusos. Uno podría preguntarse, ¿cómo puede ser que gente supuestamente racional o lúcida que está al mando del Pentágono ponga a un telépata a meditar para ver qué hace el enemigo? Sin embargo, ese es un esquema que le inculcó la ciencia ficción al creador de la idea cuando era chico y lo transformó en un tipo que piensa con esa clase de categorías.

O sea que la ciencia ficción excede totalmente la mera literatura...
Desde el punto de vista literario se le puede cuestionar cualquier cosa, pero desde el mitológico, la ciencia ficción configuró el imaginario de todo el siglo XX.
El futuro es ahora. El fin de las utopias. No hay futuro. El fin de la historia. Frases que vienen a mi mente desde distintos ambientes, experiencias, disciplinas. Todas (o casi todas) cuestionando el devenir de las cosas, la idea que mañana habra algo nuevo y maravilloso esperandonos. Porque basicamente eso era la Ciencia Ficcion, experimentar el sentido de la maravilla imaginando muchas veces imposibilidades o meras fantasias, o eso creiamos. Porque de pronto el futuro llego y no nos dimos cuenta y ahora tengo en mi bolsillo un celular con dos gigas de memoria (cuando la primera computadora en la que trabaje tenia tan solo 256 k de ram) y puedo filmar algo con ella y enviarselo a un amigo al otro lado del mundo de forma instantanea. Pero el mundo sigue siendo el mismo. Y a eso es a lo que va Capanna. Todos nuestros esfuerzos van dirigidos a la tecnologia, pero ¿estamos haciendo un mundo mejor?

Por otro lado, no se si alguno de los lectores recordara el post Slipstream (O de como la Ciencia Ficción ya no es Ciencia Ficción), en el se discutia cierta tendencia a hablar de novelas con elementos de ciencia ficcion en ellas como no pertenecientes al genero, incluso muchos autores niegan que lo escriben sea ciencia ficcion. La respuesta es que, como dice Capanna, la CF se ha infiltrado tanto en el imaginario popular que dichas cosas probablemente ya no se vean como fantasias desquiciadas sino como simples cosas que se daran sin sorprender a nadie que ello ocurra, como un nuevo modelo de celular o computadora o microondas. Ha sido como echar unas gotas de tinta en el oceano, cuando estaba separada veiamos su color, ahora no la distinguimos del resto, pero esta en todas partes.

3 comentarios:

Dinorider d'Andoandor dijo...

creo ahora se le ve como una realidad más que alterna, no comparto eso de que ya haya cerrado su ciclo pero de que sin duda la realidad ha cambiado las cosas eso sí

anacarsis dijo...

Lo màs sorprendente de esta entrevista es lo que se refiere al servicio de inteligencia norteamericano: se tomaron muy en serio la ficciòn. Y es que sì, la ciencia ficción se ha mezclado tanto con nuestra vida cotidiana (desde Julio Verne), que finalmente creemos que lo que ella propone puede ser posible. Recordemos lo que pasò cuando Orson Wells leyò en la radio un resumen de la novela "1984" de George Orwell: pànico generalizado, pues las mentes ya estaban predispuestas a creer en marcianos, platillos voladores, etc.
Pero la ciencia ficciòn es eso: ficciòn sobre una base cientìfica. Si la gente cree en cosas cada vez màs inverosìmiles es porque falta cada vez màs formaciòn realmente cientìfica que nos permitan discernir lo probable de lo imposible.
Saludos.
Anacarsis Klooth

Juan Arellano dijo...

Dino: Quien sabe si en estos momentos alguien está escribiendo algo que revolucionará el genero...

Anacarsis: Lo interesante es saber que cosas son inverosímiles y cuales sí son posbles, muchas q hace años nadie imaginaba pausibles ahora son realidad.. y el futuro sigue siendo un oceano de posibilidades.

Saludos a ambos y gracias por las visitas.