Mostrando las entradas con la etiqueta libro. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta libro. Mostrar todas las entradas
viernes, noviembre 06, 2009

Abril Rojo - Santiago Roncagliolo

Compré este libro hace cosa de más de un mes o algo así y en realidad no quería leerlo tan rápido, pero me llamaba contínuamente la atención con esa ilustración en cubierta, y bueno pues, cedí al impulso. Mi edición es la primera en Alfaguara, de marzo del 2006 y consta de 328 páginas en formato grande, fue impreso en Lima, Perú. Como se puede apreciar en la cubierta, la novela se hizo acreedora al Premio Alfaguara de novela 2006, aunque no se si eso significa algo realmente. Ah, mi ejemplar tiene la particularidad de estar dedicado y autografiado por el autor.

De Santiago Roncagliolo ya había leído el año pasado Pudor, y aunque no me desagradó tampoco me impresionó sobremanera. Sin embargo esta novela me capturó desde los párrafos puestos por el propio autor en la contracubierta, palabras marqueteras claro, pero que al leerlas me semejaron el trailer de una película:
Siempre quise escribir un thriller, es decir, un policial sangriento con asesinos en serie y crímenes monstruosos. Y encontré los elementos necesarios en la historia de mi país: una zona de guerra, una celebración de la muerte como la Semana Santa, una ciudad poblada de fantasmas. ¿Se puede pedir más?

El investigador de los asesinatos es el fiscal distrital adjunto Félix Chacaltana Saldívar. A él le gusta que lo llamen así, con su título y todo. El fiscal Chacaltana nunca ha hecho nada malo, nunca ha hecho nada bueno, nunca ha hecho nada que no estuviese claramente estipulado en los reglamentos de su institución. Pero ahora va a conocer el horror. Y el horror no se ha leído el código civil.

Siempre quise escribir una novela sobre lo que ocurre cuando la muerte se convierte en la única forma de vida. Y aquí está.
Con Chacaltana, el personaje principal, me pasaron dos cosas curiosas, la primera, que no me simpatizó de arranque. La mayoría de las veces el personaje de una obra te cae bien desde el principio, algo básico para que uno se mantenga en la lectura, pero acá no sucedió así. La segunda cosa fue que mentalmente le puse la cara de un amigo que por casualidad también es abogado y tiene origen andino. Ese segundo hecho se dio poco a poco, y fue mientras sucedía que empezó a caerme mejor Chacaltana, el personaje. Quizás también sea que al principio Chacaltana es un estereotipo y luego con el avance de las páginas va ganando realidad y densidad.

En cuanto a la historia en sí, pues no quisiera decir mucho para que un eventual futuro lector no me maldiga por poner spoilers, pero básicamente se trata de una serie de asesinatos que se producen en Ayacucho durante la celebración de la semana santa del 2000. Debido a las características y circunstancias, rápidamente se relacionan estas muertes a un rebrote terrorista de Sendero Luminoso, pero nada es lo que parece a primera vista, no al menos cuando se tienen en cuenta los elementos mitológicos andino cristianos que subyacen en el marco de las festividades ni la complicada relación entre el pueblo, el terrorismo y las fuerzas armadas.

La narrativa de Roncagliolo es amena y efectiva. Aparte del narrador omnisciente que nos va relatando los hechos, se intercala de cuando en cuando el discurso de otro narrador, de quien pronto nos damos cuenta que se trata del propio asesino. También se transcribe los informes que Chacaltana o algún otro redacta sobre el avance de las investigaciones. A continuación una pequeña parte del libro que me pareció bastante lograda:
El fiscal corrió hacia la delegación policial. Nadie se cruzó con él por las calles. Ni siquiera en las ventanas había gente asomada. Las casas parecían sepulcros colectivos, ciegas, sordas y mudas a lo que ocurría en los cerros. Llegó a la delegación y aporreó la puerta:
-¡Aramayooooo! ¡Aramayooo! ¡Ábrame!
Ninguna respuesta llegó del interior. Sólo los aullidos desde los cerros. Los vivas. El Partido Comunista del Perú. El Presidente Gonzalo. Parecían sonar cada vez más fuerte y rodearlo, asfixiarlo. Se preguntó si los terroristas bajarían y dónde se ocultaría en ese caso. Volvió a golpear la puerta. Finalmente, le abrieron. Los cinco policías y el teniente estaban adentro. El teniente tenía la camisa abierta y una botella de pisco en la mano. El fiscal entró gritando:
-¡Es un ataque, Aramayo! ¡Están por todos lados!
-Ya lo vimos, señor fiscal - respondió el policía con tranquilidad.
Su pasividad hirió a Chacaltana más que los gritos de las montañas. Lo cogió de las solapas de la camisa abierta, como había cogido a teodoro antes.
-¡Y qué va a hacer! ¡Responda! ¡Qué va a hacer!
El teniente no perdió la calma:
-Chacaltana, suélteme o le rompo la cara a culatazos.
Chacaltana tomó conciencia de su histeria. Soltó al policía, que le ofreció un trago de su pisco. Los demás policías estaban en el suelo, petrificados, con las armas en la mano. Eran tan jóvenes. Afuera, los gritos continuaban. La hoz y el martillo se reflejaban en la ventana de la comisaría. Chacaltana bebió, devolvió la botella y se desplomó en una silla. Pidió perdón. Aramayo se acercó a la ventana lenta y pausadamente.
-El show está acabando -dijo-, van a empezar a callarse.
Chacaltana hundió la cara entre las manos.
-¿Siempre es así?
El teniente sorbió otro trago de la botella.
-No. Hoy están tranquilos.
Quizás la escena no resulte muy atractiva para quienes no vivieron la época del terrorismo en el Perú, sin embargo para quienes sí pasamos por dicha experiencia créanme que transmite mucho. En todo caso, y regresando al libro, Roncagliolo hace una interesante aproximación a la época de los rezagos del terrorismo y los miedos que aún generaba, así como a la manipulación de ésta situación por parte del poder de turno (el llamado fuji-montesinismo) para perpetuarse en el poder, mezclándolo todo con una trama policial y un anti héroe como Chacaltana. Abril Rojo no es una obra maestra, pero sí una buena lectura desde varios puntos de vista. Las (para mi que no soy un académico de la literatura) pequeñas fallas que he podido percibir, creo que no desmerecen para nada el logro final. Recomendado, desde luego.

Sobre Abril Rojo: una reseña acá, otra (de Enrique Sánchez Hernani) acá, otra por acá y una más acá. En blogs The Secret Garden da su opinión en este post, A palabras cojas... da la suya en este otro, El paper groc acá y Libros web acá, donde además proporciona un enlace para bajar el libro, que la verdad, no he comprobado si funciona. Como la mayoría de las reseñas anteriores son favorables, acá pongo una que no lo es tanto, la de Gustavo Faverón. En cuanto a entrevistas a Roncagliolo sobre Abril Rojo, una muy ilustrativa acá y otra por acá.

jueves, marzo 20, 2008

Juan Salvador Gaviota - Richard Bach

Hasta hace un rato no pensaba en escribir sobre este libro, es más, ni siquiera me acordaba de él, que lo hubiera leído o que lo tenía en mi biblioteca. Pero fuí a guardar el de Julian Barnes que no hace mucho leí y pasando la vista por esa parte del estante lo ví. Algo me hizo extraerlo de su sitio, sacudirle el polvo que había acumulado y hojearlo un rato. Entonces recordé.

Hace muchos años atrás, probablemente más de los que varios de los lectores de este blog han vivido, me prestaron este libro y me gustó. Bueno, decir que me gustó es poco. ¿Recuerdan cómo es leer una historia conocida pero con otro ropaje, bajo otra perspectiva, con nuevos elementos que la acercan más a uno? Bueno, algo así sentí. Yo era joven e impresionable por cierto, inclinado hacia el lado espiritual de la vida antes que hacia lo material. Pero no creo que se haya debido sólo a eso el que el libro me haya gustado tanto. No. Lo he estado releyendo y ¿Saben qué? me sigue emocionando.

La mayoría de las gaviotas no se molesta en aprender sino las normas de vuelo más elementales: como ir y volver entre playa y comida. Para la mayoría de las gaviotas, no es volar lo que importa, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar.

Este modo de pensar, descubrió, no es la manera con que uno se hace popular entre los demás pájaros. Hasta sus padres se desilusionaron al ver a Juan pasarse días enteros, solo, haciendo cientos de planeos a baja altura, experimentando.

No comprendía por qué, por ejemplo, cuando volaba sobre el agua a alturas inferiores a la mitad de la envergadura de sus alas, podía quedarse en el aire más tiempo, con menos esfuerzo; y sus planeos no terminaban con el normal chapuzón al tocar sus patas en el mar, sino que dejaba tras de sí una estela plana y larga al rozar la superficie con sus patas plegadas en aerodinámico gesto contra su cuerpo. Pero fue al empezar sus aterrizajes de patas recogidas -que luego revisaba paso a paso sobre la playa- que sus padres se desanimaron aún más.

-¿Por qué, Juan, por qué? -preguntaba su madre-. ¿Por qué te resulta tan difícil ser como el resto de la bandada, Juan? ¿Por qué no dejas los vuelos rasantes a los pelícanos y a los albatros? ¿Por qué no comes? ¡Hijo, ya no eres más que hueso y plumas!
-No me importa ser hueso y plumas, mamá. Sólo pretendo saber qué puedo hacer en el aire y qué no. Nada más. Sólo deseo saberlo.

-Mira, Juan -dijo su padre, con cierta ternura-. El invierno está cerca. Habrá pocos barcos, y los peces de superficie se habrán ido a las profundidades. Si quieres estudiar, estudia sobre la comida y cómo conseguirla. Esto de volar es muy bonito, pero no puedes comerte un planeo, ¿sabes? No olvides que la razón de volar es la comida.

Juan asintió obedientemente. Durante los días sucesivos, intentó comportarse como las demás gaviotas; lo intentó de verdad, trinando y batiéndose con la bandada cerca del muelle y los pesqueros, lanzándose sobre un pedazo de pan y algún pez. Pero no le dió resultado.

Es todo inútil, pensó, y deliberadamente dejó caer una anchoa duramente disputada a una vieja y hambrienta gaviota que le perseguía. Podría estar empleando todo este tiempo en aprender a volar. ¡Había tanto que aprender!
La edición original de Juan Salvador Gaviota data de 1970, Richard Bach ha publicado varios más, todos relacionados con el vuelo y/o la espiritualidad. En estos tiempos en que hay tantos libros que pretenden decir algo nuevo sobre esto último, creo que la historia que Bach nos plantea, sin ser demasiado original en lo básico, conserva después de tantos años, la frescura y la fuerza de lo que su autor quiso comunicarnos.

Para los interesados hay una versión on line del mencionado libro acá. La foto del libro la saqué de la web de la Revista Conocer.

Pd. - Yo no quise escribir sobre este libro, el libro quiso que escribiera sobre él. ¿Quien soy yo para negarme? pero ¿Cuál ha sido la intención final al hacerme tomarlo luego de tantos años? ¿Quién el anónimo lector que necesita leerlo en este o en un futuro momento? ¿Podemos descifrar a donde nos lleva cada paso que damos? Yo no, tan sólo puedo imaginármelo, como tan sólo puedo imaginar lo que sería volar... con mis propias alas, literalmente.

domingo, enero 27, 2008

Ilión - Dan Simmons

Este libro lo compré en la pasada Feria del Libro Ricardo Palma en Miraflores. Lo empecé a leer estando en Iquitos y lo he terminado ya de regreso en Lima. Como dije en esa oportunidad, no me salió tan barato como para ser una edición de bolsillo, pero dadas las ganas que le tenía... igual me di maña para pedir descuento y conseguirlo, que eso que se den cuenta que uno está muriéndose por algo es fatal a la hora de comprar. La edición es en dos tomos y está en la colección de Ciencia Ficción de Byblos, Argentina, de febrero del 2006. La original en castellano es de Ediciones B del 2004 me parece, y la original en idioma inglés data del 2003.

De Dan Simmons tengo (y he leido) unas tres novelas, la excelente La Canción de Kali, la muy buena Fases de Gravedad y la entretenida El Bisturí de Darwin. Tengo en falta la serie de Hyperión y el resto de su obra por supuesto. Ilión es la primera de una serie de dos novelas, siendo la segunda Olimpo. Y los editores, debido a su extensión, no tuvieron mejor idea que partirla en dos tomos para la edición en lengua castellana. El primer tomo se subtitula El Asedio, y el segundo La Rebelión.

La idea básica en Ilión es la puesta en escena de la Iliada, pero en Marte. Con el monte Olimpo marciano como el clásico monte Olimpo griego, es decir, como morada de los dioses griegos. Y abajo en la playa, Troya, y troyanos y aqueos, por miles. Por supuesto estamos hablando de un Marte terraformado, hecho habitable para los seres humanos y no sólo eso, sino que poderosas tecnologías permiten que la cima del monte Olimpo (más de 27,000 metros de altura) conserve atmosfera y verdor. Y claro, los dioses son realmente dioses, capaces de desplegar todos los atributos sobrehumanos que la mitología griega dice que tenían.

Aquí debo hacer una pausa y confesar algo: la Iliada fue el primer libro que leí en mi vida. El segundo fue la Odisea. Todo eso a la edad de siete u ocho años. Y los releí y releí y releí. Así que cualquier cosa relacionada me atrae sobremanera. Fin de la pausa. Sin embargo Ilión no es cualquier cosa. Simmons ha armado una novela muy, muy buena sobre la premisa mencionada, y la ha complementado con otras dos líneas narrativas, la primera es sobre ciertos robots que ¿viven? en las lunas de Júpiter, uno de los cuales es muy aficionado a Shakespeare y otro a Proust. La otra línea se desarrolla en la tierra y tiene como personajes a un grupo de humanos que vive algo así como la vida loca, pero en medio de tecnologías muy avanzadas que no cuestionan sino que simplemente usan.

Obviamente esto es nada más que el inicio pues la trama poco a poco introduce elementos de cambio y vamos viendo como las distintas líneas narrativas en realidad cubren diferentes aspectos de la misma historia, que no es otra que la de la humanidad en un lejano futuro. El resultado, no lo duden, es impresionante. A título personal no puedo dejar de decir que las partes que se desarrollan en Marte, con los hechos de la Iliada y los dioses en el Olimpo complotando es la que más me ha gustado, Simmons tuvo la felíz idea de hacer que su narrador y personaje principal en esta línea narrativa sea alguien versado en la Iliada, lo cual, además de estar bien enhebrado en la trama, es una gozada para el lector. Transcribo unos pocos de los párrafos iniciales del libro para que puedan opinar por ustedes mismos.
Cólera.

Canta, oh, Musa, la cólera de Aquiles, hijo de Peleo, asesino, eje­cutor de hombres destinados a morir, canta la cólera que costó a los aqueos tantos buenos hombres y envió tantas almas vitales y valero­sas a la temible Casa de la Muerte. Y de paso, oh, Musa, canta la cóle­ra de los propios dioses, tan petulantes y poderosos aquí en su nuevo Olimpo, y la cólera de los posthumanos, muertos y desaparecidos co­mo parecían, y la cólera de los pocos humanos auténticos que quedan, por ensimismados e inútiles que puedan haberse vuelto. Mientras estás cantando, oh, Musa, canta también la cólera de esos seres pensativos, sintientes, serios pero no del todo humanos que soñaban bajo los hie­los de Europa, morían en la ceniza sulfurosa de lo y nacían en los fríos pliegues de Ganímedes.

Oh, y cántame, oh, Musa, a mí el pobre Hockenberry, nacido con­tra su voluntad... el pobre y muerto Thomas Hockenberry, doctorado en clásicas, Hockenbush para los amigos, amigos convertidos en pol­vo en un mundo ya olvidado. Canta mi cólera, sí, mi cólera, oh, Musa, por pequeña e insignificante que pueda ser esa cólera en comparación con la furia de los dioses inmortales, o con la ira del aniquilador de dio­ses, Aquiles.

Pensándolo bien, oh, Musa, no cantes nada de mí. Te conozco. Te he servido, oh, Musa, incomparable zorra. Y no me fío de ti, oh, Musa. Ni pizca.
Los que conozcan la Iliada no dejarán de reconocer la primera línea, pues es tal cual como empieza la epopeya de Homero, aunque en vez de Musa dice Diosa. Pero a partir de esa cita el texto va divergiendo y se van añadiendo elementos no presentes en la obra original, humor, ironía, sarcasmo, etc. Aparte por supuesto de los elementos de ficción creados por Simmons, robots, posthumanos, y otros más. Adicionalmente el libro está lleno de referencias literarias, el omnipresente Homero, los ya mencionados Shakespeare y Proust, y otros varios que se van adivinando: Nabokov, Wells, Browning, Auden, hasta Tolkien por ahí de pasadita.

Por si alguien quisiera tengo el e-book de este libro también. Creo que está demás decir que recomiendo su lectura enfáticamente. Si vieron la película con Brad Pitt tendrán una pequeña idea de lo que es este libro, porque la imaginación de Simmons es sencillamente inagotable. Pero hay algo malo, la historia no termina con el libro, se queda a medias y prometiendo más y mejor. Sí, ya se imaginan, quiero leer Olimpo pero ya. Para los que deseen ahondar en el tema, una entrevista (en inglés) a Simmons de cuando se editó el libro, y una buena reseña del mismo (en inglés también, sorry).

martes, junio 12, 2007

Miles de millones - Carl Sagan


Este libro lo estuve leyendo de a pocos hasta que hace unas semanas lo terminé. Es uno de los contados libros que no me compré pues me lo regalaron. Y no se aplica el dicho de "a caballo regalado no se le mira el diente" por que tiene muy buenos dientes de hecho. Miles de Millones o Billons and Billions como es su título original, fue editado en inglés en el año 1997 y mi edición en castellano es del 2001 en la editorial Punto de Lectura.

Carl Sagan fue un conocido astrónomo y divulgador científico que se volvió muy popular por la famosa serie televisiva Cosmos allá por los años 80. Este libro se editó en forma póstuma (Sagan murió en 1996) y constituye un compilado de diversos artículos suyos agrupados en tres partes: Artículos de divulgación (La fuerza y la belleza de la cuantificación), artículos sobre el medio ambiente (¿Qué conservan los conservadores?) y artículos sobre el ser humano, ética y religión (Allí donde chocan corazones y mentes).

Los artículos agrupados en la primera parte son de lejos los que me parecieron más interesantes, en ellos Sagan hace gala de la amplia gama de sus conocimientos, por ejemplo en el titulado "Los cazadores de la noche del lunes" empieza hablando sobre el inevitable atractivo que tienen sobre los hombres los juegos de pelota, trátese de fútbol americano o de nuestro conocido fútbol (soccer allá), para luego pasar a hablar de los antecedentes históricos del mismo y cómo ésto que llamamos deporte tiene mucho que ver con nuestros ahora en desuso instintos de caza.

De los artículos consagrados a sus preocupaciones ambientalistas, me gustó el llamado "Creso y Casandra". Valiéndose de estos dos personajes de la antiguedad Griega, uno histórico el otro mitológico, Sagan hace un paralelismo con las dos posiciones mas comunes frente a las voces de alarma sobre los desastres del medio ambiente, concluyendo que se requiere políticos serios, bien informados y sobre todo, que tengan disciplina emocional para poder evaluar las cosas correctamente y así tomar las decisiones más adecuadas, pero también una ciudadanía instruída y responsable.

Del tercer grupo de artículos, me llamó la atención el que lleva el nombre de "Las reglas del juego". Además de tratar sobre códigos morales, conducta humana, teoría de juegos y el "dilema del preso", entre otros temas, hace una pequeña recopilación de ciertas reglas con las que la humanidad ha intentado autoregularse a través de la historia. Copio a continuación el cuadro resumen de estas reglas que aparece en dicho artículo. Ojo, no debe entenderse como que todas deben observarse simultáneamente sino que hay cierta evolución y mejora en ellas desde la primera a la última. Aunque dadas las circunstancias cualquiera puede aplicarse con éxito.

Cuadro de reglas de comportamiento propuestas

La regla de oro - Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos.
La regla de plata - No hagas a los demás lo que no quisieras que te hiciesen.
La regla de bronce - Haz a los demás lo que ellos te hagan.
La regla de hierro - Haz a los demás lo que te plazca, antes que ellos te lo hagan a ti.
La regla de tal para cual - Coopera primero con los demás y luego haz lo que ellos te hagan.

Sorprendente saber que estas reglas se remontan no solo a nuestros antepasados, sino a nuestros ancestros evolutivos, es más, nuestros actuales primos los chimpancés las usan, así como otros primates. Pero quizás más sorprendente es constatar que a pesar de eso muchos individuos parecen no conocer su existencia e incluso se resisten a aceptarlas o ponerlas en práctica.

Pero bueno, volviendo al libro, lo recomiendo para aquellos que gustan de leer temas variados, científicos y de humanidades. Sagan fue un gran divulgador y siempre mantuvo confianza y optimismo en el desarrollo de la humanidad, aunque su ideal de desarrollo pueda diferir del que normalmente se tiene en mente. La obra concluye con un artículo donde Sagan habla sobre la enfermedad que finalmente habría de llevarlo a la tumba y un artículo de su esposa Ann Druyan en el que ella cuenta los últimos días de éste, así que el libro se constituye también en un testimonio sobre la vida de Sagan.

Si desean leer algo de lo que trae el libro, el blog 1031tensai publicó dos posts con pequeñas partes del mismo: Miles de millones (I) [libro de Carl Sagan] [citas] y Miles de millones (II) [números grandes] [libro de Carl Sagan]. Por otra parte El vocabulista en su post Miles de millones da su opinión del libro.


Technorati tags: , , ,

domingo, junio 03, 2007

El Caso Orgagna - Morris West


Hace unos meses leí este libro y como tengo la carátula escaneada lo comento antes que otros que he estado leyendo últimamente. Debo haberlo comprado hace varios años, pero no recuerdo exáctamente cuando. El título original no es El Caso Orgagna sino The Big Story y data del año 1957, la versión en castellano que poseo es de 1986, de Javier Vergara Editor, una editorial argentina, y consta de 194 páginas.

Morris West fue un escritor de Best Sellers, y digo esto sin querer desmerecer el apelativo, ni la calidad del escritor, pues los libros que he leído de este autor siempre me han parecido interesantes y sobre todo honestos. Uno de sus temas recurrentes fue la iglesia católica en tanto poder terrenal, sin embargo este libro no trata sobre eso.

El Caso Orgagna es una novela de intrigas, intrigas a la manera italiana por cierto. El personaje principal es un periodista norteamericano a punto de completar una investigación sobre un caso de corrupción que involucra a un personaje de la política italiana, un aristócrata a quien pronto se ve enfrentado. Alrededor de ambos se mueven diversos personajes cada cual velando por sus propios intereses pero haciendo causa común en tratar de impedir que el caso investigado llegue a ser conocido por la opinión pública nacional e internacional.

Hay temas que subyacen a la trama principal por cierto y que el autor plantea y deja a nuestro criterio meditar sobre ellos o no. El principal, a mi parecer está relacionado con el ejercicio del periodismo y su derecho a la verdad, la subordinación de los medios al poder político y económico es otro. La diferencia de culturas y costumbres, encarnadas por un lado en el periodista norteamericano y su manera de ver las cosas y el Duque de Orgagna que personaliza la tradición italiana es un tercer tema. Copio este párrafo a modo de ejemplo:
Mire aquella torre, Ashley. Quien la construyó era mi antepasado directo y llevaba el mismo nombre que yo: Vittorio. Era un hombre poco simpático, como tal vez lo sea yo mismo. Era rufián, beodo y lascivo. Engendró en las mozas de la aldea toda una raza de bastardos. Sin embargo sus vasallos lo amaban y su nombre sigue siendo motivo de leyenda. ¿Sabe por qué? Porque cuando llegaron los piratas sarracenos en sus grandes galeras, el congregó a sus mercenarios y armó a los campesinos con hachas y lanzas y rechazó a los invasores poniéndose el mismo en lo más arduo de la brega, ¿Importaba que bebiese? ¿Importaba que les impusiese pesadas gabelas, cobrándoles el pago a viva fuerza y seduciendo a algunas mozas? ¿No sabía, en cambio, defender la tierra? Ellos saben que a la larga lo único que cuenta es el terruño. El era fuerte y ellos tenían necesidad de su vigor. ¡Como ahora, Ashley! ¡Como siempre!
Se puede decir que es una filosofía de vida bastante discutible, pero no por eso deja de ser válida, o cierta. Por lo menos durante mucho tiempo de la historia lo ha sido. Sin embargo los tiempos cambian, y es Ashley, el periodista, quien encarna la nueva forma de ver las cosas, lo que no necesariamente quiere decir que entienda la antigua. El final de la novela por cierto nos depara algunas sorpresas que no contaré para no malograrles la lectura por si se animan a conseguir el libro y leerlo. No es una obra de premio Nóbel, pero no aburre, y como han visto, tiene una temática atractiva y no es tan larga como muchos novelones de hoy.


Technorati tags: , ,


Y tal como estaba previsto la Academia Sueca hizo anuncio esta mañana del nuevo Premio Nobel de Literatura: el escritor turco Orhan Pamuk, alguien que había estado en el candelero, como suele decirse, ya de años anteriores. Como dato curioso y a propósito de los links que pongo de la Wikipedia, ver que estos ya se encuentran actualizados con la noticia del premio, mientras que la web de Panuk aún no incorpora el dato.

A diferencia de algunos casos anteriores, esta vez la obra del escritor galardonado se encuentra casi totalmente traducida al castellano, editada por Alfaguara principalmente. A no dudar que lo pendiente de traducir, su primera novela, sera prontamente encontrable en librerías.

El diario argentino La Nación, además de publicar una pequeña reseña de su obra: Pintar el mundo desde Estambul, informa sobre la noticia: El Nobel de Literatura fue para el turco Orhan Pamuk, y entre otras cosas dice:
En su veredicto, que confirmó todos los pronósticos, la Academia destacó la capacidad del escritor para encarnar en el papel el alma melancólica de su ciudad, Estambul, en una búsqueda literaria que le ha permitido descubrir “nuevos símbolos para las diferencias y mezclas de las culturas”. Pamuk fue procesado en su país por denunciar la matanza de armenios, llevada a cabo por los turcos en 1915.

En la cosmovisión de Pamuk, primer escritor turco que recibe el premio Nobel, las culturas y las civilizaciones "se mezclan", y su ciudad natal, Estambul, puente entre Oriente y Occidente, es "el símbolo y el testimonio de esa mezcla". "Yo exploro los dos mundos porque sobre ellos se ha construido mi país. Mi trabajo es encontrar nuevas metáforas para describirlo", dijo.

Según la crítica, Pamuk ha sabido plasmar los conflictos de identidad de una cultura que se mueve entre la tradición y la modernidad, en un país en que el islam está profundamente arraigado, pero que desde hace siglos mira a Europa. Esa tensión se registra hasta en su estilo, influido por las imágenes de la rica tradición oral islámico-oriental.
En Clarín publican Premio Nobel para el escritor turco que reconoció el genocidio armenio. En el diario español ABC sale el interesante artículo El Nobel a Orhan Pamuk, un turco de alma europea, resucita el prestigio de la literatura otomana. Y en el también español La Razón dicen Orhan Pamuk, un Nobel turco en el ojo del huracán islamista, Una lectura política y Banderas en el Bósforo, un artículo sobre su libro Estambul y un encuentro con el autor en dicha ciudad.

No dudo del trasfondo de motivaciones políticas a la hora de poner a los escritores en la balanza por parte de la academia sueca, pero esta vez parece que el autor elegido cuenta además con la necesaria calidad literaria como para sostenerse por si solo y que su obra lo respalde ampliamente.

Para quienes quieran leer algo de y sobre la prosa de Pamuk, en el diario chileno La Segunda se publica un extracto de su más reciente libro Estambul. Ciudad y recuerdos. Y desde este enlace de Alfaguara pueden llegar a pequeños comentarios de libros suyos y a un extracto de varias páginas de su libro Nieve (En PDF). En inglés unas exhaustivas reseñas a sus libros: Istanbul, My Name is Red y Snow. En La Nación tenemos el artículo Para quién escribo, la duda de siempre. También una entrevista, nuevamente en La Segunda. Por supuesto googleando encontrarán más artículos y en estos días habrá mucho más aún sobre Pamuk on line.

Por otro lado, hasta donde he podido ver, un par de bloggers peruanos han posteado al respecto: El escritor turco Orhan Pamuk logra el Premio Nobel de Literatura y Premio Nobel va a Turquía. Y nuevamente La Cebolla ironiza sobre el tema: Mario Vargas Llosa "gana" Nobel de Literatura.

La foto de Pamuk la extraje de la página noticiosa canadiense cbc.ca.


Technorati tags: , , , , ,

lunes, setiembre 18, 2006

Ardiente Paciencia - Antonio Skármeta


Por el estado de la carátula de este libro se daran cuenta que se trata de una de mis compras de segunda mano, en este caso fue en la antigua feria de libros de la Av. Grau, hace Dios sabe cuantos años, fácil como diez. No me debe haber costado mucho, el equivalente a dos dólares a lo sumo. Y la scaneada le ha hecho un flaco favor la verdad, pues en tan mal estado no está, sólo un poco amarillento. La edición es la primera, Mayo del 86, en la colección Literaria de Plaza & Janes y consta de 174 páginas. Como curiosidad, mi edición tiene una dedicatoria de una hija a su madre, aparentemente fué un regalo hecho. Sobre como llegó a la venta de la Av. Grau, prefiero no especular.

Ardiente Paciencia tiene un origen curioso, fue primero el guión de una película, que no he visto por cierto, y luego de eso recién fue novelada. Posteriormente se hizo otra versión cinematográfica, que tampoco he visto, que llevó como título "El Cartero", o "El Cartero de Neruda" en algunos países. En este origen se encuentra imagino, lo fácil que resulta leer esta obra, es muy ágil y los diálogos están estupendamente construidos y con un humor muy literario, pues Skármeta no duda en poner fragmentos de los poemas de Neruda en labios de los protagonistas bajo circunstancias muy sui géneris. Sin embargo esta simplicidad es sólo aparente pues la obra mantiene varios niveles de lectura y satisface creo, tanto al lector crítico como al que no.

A partir de una experiencia juvenil del propio autor con Neruda, es que creó este personaje del cartero que diariamente lleva la correspondencia al poeta y termina involucrándolo en su vida y él también involucrándose en la del poeta. Esta ficción sin embargo no se aparta de la realidad en cuanto a su entorno, y el desenlace esta fuertemente unido a episodios y hechos reales de la historia chilena, pues el final del cartero, siendo imaginario e incluso bastante abierto, es el que probablemente tuvieron muchos en los días post derrocamiento de Allende. Obviamente el humor que había estado presente en todas las páginas de la obra se pierde en los últimos capítulos. Extraño me resultó el Epílogo donde el narrador deja de ser anónimo y se transforma en el autor del libro buscando, en cierta manera, a su personaje. A continuación un extracto que ejemplifica lo que comento acerca de los diálogos:

- Desde hace algunos meses merodea mi hostería ese tal Mario Jiménez. Este señor se ha insolentado con mi hija de apenas dieciséis años.
- ¿Qué le ha dicho?
La viuda escupió entre los dientes:
- Metáforas.
El poeta tragó saliva.
- ¿Y?
- ¡Que con las metáforas, pues Don Pablo, tiene a mi hija más caliente que una termita!
- Es invierno, Doña Rosa.
- Mi pobre Beatríz se está consumiendo entera por ese cartero. Un hombre cuyo único capital son los hongos entre los dedos de sus pies trajinados. Pero si sus pies bullen de microbios, su boca tiene la frescura de una lechuga y es enredosa como un alga. Y lo más grave, Don Pablo, es que las metáforas para seducir a mi niñita las ha copiado descaradamente de sus libros.
- ¡No!
- ¡Sí! Comenzó inocentemente hablando de una sonrisa que era una mariposa. ¡Pero después ya le dijo que su pecho era un fuego de dos llamas!


Antonio Skármeta es un escritor chileno autor de una amplia y premiada obra, compuesta de relatos, guiones y novelas. Se hizo conocido en los medios televisivos al conducir el programa El Show de los Libros. Hay una página oficial sobre él que tiene buena información, pero algo desactualizada ya que pareciera datar del 2001. En esta otra web, aparte de unas suscintas biografía y biblografía, hay pequeños extractos de algunas de sus obras, incluyendo la que nos ocupa. Si se animan a leer algo de él, acá tienen unos relatos: Telefonía Celular, El ciclista del San Cristobal y Corazón "partío".


Technorati tags: , ,

domingo, setiembre 10, 2006

La Anaconda del Samiria - Róger Rumrrill


Adquirí este libro hace años, en una de las ferias del libro me parece, mis hijas aún estaban pequeñas y me pareció adecuado para sus lecturas a esa edad, pues vi que tenía algunas ilustraciones. Además el precio no era exagerado. En las 127 páginas del libro hay nueve narraciones y además una presentación a cargo del propio autor. La edición corrió a cargo de la Editorial Bruño, que se especializa en textos y libros para estudiantes, para su Colección Autores Peruanos. No dice el año de edición pero por algún lado de internet recuerdo haber visto que era de 1997.

Ya desde la mencionada presentación del autor, titulada "Palabras para los niños" donde declara su intención de compartir con los lectores, niños o no, los parajes y aventuras donde transcurrió su propia niñez, nos hacemos una idea de la temática y forma de los relatos de este libro. Narraciones simples, pero no por eso mal contadas, donde se muestra, la mayor parte de las veces desde la perspectiva de un niño, el mundo mágico y exhuberante de la amazonía peruana. La verdad, no recuerdo si mis hijas leyeron el libro, pero yo sí le he dado un par de lecturas. Los títulos de cada relato dan una adecuada visión de los mismos:

El muchacho y el tigre otorongo
Cayapo el cazador
La madre
Golondrinas
Huapapa la pescadora del Amazonas
Carpisho el constructor del bosque
Los ojos de la serpiente
El mono que casi muere de amor
La anaconda del Samiria


Como se imaginarán, casi todos estos relatos están ambientados en pueblos pequeños o comunidades asentadas a las orillas de los innumerables ríos que conforman la cuenca amazónica. La excepción la dan dos cuentos, Golondrinas, una narración citadina, casi fantástica y con toques de sarcasmo hacia la burocracia local, en este caso de la ciudad de Iquitos, versa sobre la llegada de una enorme bandada de aves y su efecto sobre la ciudad. El mono que casi muere de amor sucede también parcialmente en Iquitos, y trata sobre, obviamente, un mono y su historia de amor.

Huapapa la pescadora del Amazonas y Carpisho el constructor del bosque son dos narraciones cortas en las que los propios animales nos cuentan, indirectamente, sus historias, haciéndonos partícipes de esta manera de su forma de vida en la selva. Ambas incluyen pequeñas referencias sobre la labor depredadora del hombre en este entorno ecológico. La Madre en cambio es sobre un niño al cual su madre le aplica cierto tratamiento especial, no llegandose sino tan sólo a conjeturar el motivo. Pareciera parte de una obra mayor.

El resto de relatos, como dije anteriormente, son aventuras protagonizadas por muchachos en poblados amazónicos: Bagazán, Terrabona, Varadero de Omaguas, Bretaña; todos a orillas del propio Amazonas, o del Ucayali, pero cerca de lo que conforma la gran Reserva Nacional Pacaya-Samiria ubicada entre los ríos Marañón y Ucayali, hasta que convergen formando el Amazonas. Es común a todos los relatos el enfrentamiento del hombre con el animal, con lo salvaje. Y si bien a veces se nota demasiado la intención del autor de utilizar las narraciones para describirnos las costumbres de los pueblos amazónicos, así como de la fauna de esa zona, no se llega a interrumpir el ritmo de la narración y la lectura mantiene el interés.

La anaconda del Samiria es el relato más largo y semeja una de esas narraciones de iniciación tan comunes a la literatura fantástica. Cuenta las aventuras de dos muchachos en su intento por encontrar una mítica anaconda de 30 metros de largo que vive en una isla donde habría estado localizado el Paraíso Terrenal. Contiene ciertos elementos mágicos pues al final son los propios animales de la selva quienes hablan y guían a los muchachos. A continuación un pequeño extracto de este relato:

Mientras se dejaban arrastrar por la corriente del canal del Puinahua, los dos estudiaban cuidadosamente el mapa imaginario del lugar donde posiblemente estaría la isla y que había sido dibujado esa misma madrugada por Policarpo Laulate, que se sacaba siempre veinte en dibujo. El mapa tenía la forma de la Vía Láctea, la luz que alumbró a los tupí-guaraníes a través de la noche de los tiempos, la clave que la noche anterior les había dado Oroma. Esa noche, en sueños, Policarpo Laulate vio que el Pacaya-Samiria tenía la forma de la Vía Láctea y en cuyo centro, donde una estrella resplandecía más que ninguna, estaría la isla. Las demás estrellas y sus rayos fulgurantes representarían los lagos, ríos, quebradas e incontables canales.

Róger Rumrill, el autor, nació y vivió hasta su adolescencia en diversos pueblos de la selva peruana. Actualmente aparte de escritor es especialista en temas amazónicos.


Technorati tags: , ,

lunes, setiembre 04, 2006

City - Carlos Wertheman


Al igual que con el anterior libro comentado, ya oportunamente conté como llegó a mis manos este libro. Está impreso en una sola gran hoja de papel de color sepia (el scaneado que hice se ve un color medio palo rosa, pero no es así) que se pliega y despliega. Lo que ustedes ven como carátula vendría a ser uno de los 12 cuadrados que conforman el todo. En el lado que está la carátula está impreso un mapa de Lima del año 1907 con las rutas del tranvía en ese entonces. En el otro lado están los poemas, en número de diez. También está impreso el mapa, pero en un tono bastante suave para no dificultar la lectura. La edición ha corrido a cargo de Tranvías Editores para la colección Cartografías, y es de octubre del 2005.

Hasta donde se, es el primer libro publicado de Carlos y la verdad no esta nada mal. Poesía urbana e intimista, cuyos poemas comparten temas comunes como la soledad, la rutina, los desencuentros amorosos, y claro, la ciudad, con referencias claras y veladas a distintos sitios de la Gran Lima. Todo sazonado con toques modernos y hasta "geeks" diría. Personalmente, los poemas me gustan, aunque de haberlos escrito yo no los habría hecho así, pero es una cuestión de cosmética verbal antes que de fondo. Las imágenes, impresiones y sentimientos que el autor intenta transmitir, me parece logran atravesar la barrera de las palabras y llegan con fuerza al lector. Como en estas líneas de uno de mis poemas favoritos:

Sonríes un trademark,
el sol sangra sobre la acera,
la javier prado convertida
en una serpiente de concreto negro
aferrada
lujuriosa a tus palabras.

cuando cierras la puerta sobre mi espalda,
todas las luces se apagan.


Muy a tono con su autor, este libro cuenta con su propio blog, bueno, tiene sólo 2 posts pero ya pues, algo es algo, sobre todo porque uno de los posts es un poema titulado "city", que no figura en el libro del mismo nombre. En el site Los Noveles han colgado cinco de los diez poemas del libro. Y en este post de Triste, Solitario y Final: CARLOS WERTHEMAN: el cartógrafo de ciudades perdidas hay dos poemas, uno de los cuales no es uno de los cinco del anterior enlace, lo que hace un total de seis de diez poemas on line. También hay una crítica al libro en este sitio.

Y bueno, espero poder leer pronto otro poemario de Carlos. Según me dice la venta de éste ha ido aceptablemente, y aunque esa no es una motivación para escribir, sí es un buen indicativo para los editores a la hora de publicar. En todo caso, siempre podemos esperar que publique algún poema suelto en su blog.


Technorati tags: , , ,

jueves, agosto 31, 2006

Test de Turing - Enrique Prochazka

Comentaba en un post anterior como llegó a mis manos este libro. Bueno, ya hace bastantes días que lo leí y por fín encuentro un momento para comentarlo. Test de Turing de Enrique Prochazka tiene apenas 50 páginas y consta de un solo cuento. Se publicó en junio del 2005 en Lima bajo los sellos editoriales Grupo Editorial Huaca Prieta y Lluvia Editores con una tirada de 1000 ejemplares. Me informaron que se trató de una edición no venal, destinada al obsequio, cosa que no he podido confirmar plenamente por cierto.

El narrador/protagonista, Max, luego de una pequeña reflexión, empieza a contarnos sus vicisitudes en una cátedra universitaria, una cosa lleva a otra y de pronto ya están hablando del famoso Test de Turing y de como ponerlo en práctica para un proyecto. No cuento más para no caer en spoilers. La lectura no se complica a pesar de lo "difícil" de ciertos temas y el desenlace puede tomar por sorpresa a algunos, así como el final, algo ambiguo.

La narración es a mi parecer, clasificable como de ciencia ficción, Y no pienso como dice Carlos Acevedo en su crítica a este mismo relato que: la temática abordada no es la anticipación, aunque ésta sea su forma de expresión. Ésta sirve de medio y pretexto, para una especulación filosófica desarrollada entre guiños al medio universitario y a la cultura informática. Tal razonamiento me parece algo forzado, para empezar, y siguiendo la misma lógica ¿Un poema no sería un poema según la temática que trate? Por otro lado la Ciencia ficción por definición es especulativa, y para terminar, la filosofía y la metafísica están presentes en la CF desde sus inicios, ¿Cual si no es el tema detrás de Frankenstein? ¿O de Solaris de Lem, donde se nos plantea la imposibilidad de entender una mente no humana desde nuestra propia humanidad? ¿Timescape de Benford por tratar acerca del mundo científico y tener especulaciones filosóficas tampoco debería ser considerado de CF? Y no hablemos de Dick, (sin mencionar que el relato que nos ocupa es muy Dickiano en su tema, que no en su tratamiento literario), Le Guin y tantos otros.

Creo que lo que guía ese razonamiento mas bien es cierto afán de buscar respetabilidad literaria a la obra de Prochazka, apartándola del "guetto" de la ciencia ficción. Cosa que se ve con bastante frecuencia últimamente por cierto. No sólo de parte de la crítica, sino de los mismos autores, ahí estan los ejemplos de Kazuo Ishiguro o Michel Houellebecq, entre varios otros. Ver al respecto el artículo de Daniel Salvo: ¿Las invasiones jubilosas? para mayor abundamiento en el tema.

Finalmente, creo que no interesa tanto determinar si tal o cual obra pertenece o no a determinado género literario, lo que importa es que esté bien hecha y, aparte de entretenernos, nos haga reflexionar y/o azuze nuestra imaginación. Test de Turing cumple con eso y no dudo pues en recomendar su lectura a todo aficionado a la buena literatura. Por cierto, me quedó la duda ¿Qué es Parenmos? me suena a algo matemático. Acá un par de mis párrafos preferidos:

Lo siento; es que me disgustan todas esas tonterías sobre androides. En fin: recuerda que, después de todo a Harrison Ford le toma un centenar de preguntas saber que la chica que ama es apenas un electrodoméstico.

Intente refugiarme en Yumiko, pero la encontraba también enfurruñada y distante. Empecé a malquistarme con ella, a preguntarme si acaso sentía realmente algo por mí. Ella había correspondido a mi amor, es cierto, pero muy al estilo de su generación, un estilo desvaído y saltimbanqui que yo no entendía y estaba lejos de respetar. No me amaba, desde luego, aunque hiciera los ademanes correspondientes. ¿Tenía eso importancia? ¿Tenía siquiera significado?


En la web Libros Peruanos encontrarán un muy bien documentado apartado dedicado a Prochazca, cuenta con una pequeña autobiografía, imágenes y comentarios de sus obras, reseñas y artículos sobre sus libros, entrevistas y lo más importante para el lector, los enlaces a algunos cuentos disponibles en la red. En El Hablador hay también una reseña a su novela Casa. En el blog Libros otra reseña de Casa y en el blog Desvaríos un comentario sobre un par de sus cuentos. En el blog de Gustavo Faverón un post titulado: ¿A quién le habla Enrique Prochazka?. Y un relato suyo: Explorador, no incluido en los que se ofrecen en el enlace de Libros Peruanos.


Technorati tags: , , , , , , , , , , ,

sábado, agosto 12, 2006

Dios es peruano. Daniel Titinger.


Debo haber oido esa frase desde antes de tener uso de razón, me causaba gracia cada vez que la escuchaba, ¿No que era judío? pensaba. Con los años me di cuenta que en otros paises dicen lo mismo, algo así como que cada uno se considera el pueblo elegido, lo de siempre pues, y como de mesianismos ya he tenido bastante... la frasesita dejó de caerme en gracia. Sin embargo Daniel Titinger retoma el dicho y lo hace el título de su reciente libro: Dios es peruano. Historias reales para creer en un país. Daniel es uno de los editores de la revista Etiqueta Negra y cada que me topado con una de sus crónicas o artículos me ha resultado interesante leerlos, asi que no dudo que pronto me haré de este libro. Por lo pronto los medios se han ocupado de él y ha concedido varias entrevistas. Esto es lo que dice:

La Primera: “Me siento peruano más allá del pisco y el cebiche”. ¿De dónde surge la idea del proyecto? A partir de cómo nos identificamos con ciertos productos, cómo precisamos de tonteras, cosas banales, para sentirnos peruanos. Como el pisco... Como el pisco, y también, por ende, Chile.

El Comercio: Porque Dios es peruano. ¿Qué de malo ves en el sentido de aferrarse a un símbolo? Es una especie de engaño, por diferentes cosas. A mí no me parece mal que el pisco se haya puesto de moda. Ahora hay campañas por la copa del pisco, por la receta perfecta del pisco sour. Eso me parece genial. Pero creo que el engaño va por el lado de sentirse más peruanos por cosas así. Es decir: a mí no me hace más ni menos peruano que el cajón ahora sea usado para la música flamenca. No me hace más peruano que tengamos el río más largo, la montaña más alta. Yo, al menos, me siento peruano más allá de todo eso. Mucha gente que hace propaganda por el pisco y lo alaba, no toma pisco. Le parece un trago impasable.

La República”: Daniel Titinger: Recién me comienzan a llamar “autor”. ¿Hubo algo que no dijiste en la presentación de tu libro? Martín Caparrós me dijo que la figura de "Dios es peruano" no era novedad, que él había crecido en Argentina oyendo que "Dios es argentino". Busqué en Google "Dios es peruano": 125 links. "Dios es chileno": 84, aunque había resultados mezclados. Luego "Dios es argentino" y se me cayó el mundo: 19,100. Con Bolivia algo anda mal : solo 2. ¿Lay Fung merecería una crónica? No. Para mí Lay Fung sería una oportunidad para hablar de la inseguridad que nos está destrozando en Latinoamérica. Lay Fung es una cosa tan ridícula que se puede explicar el país a partir de él. Y eso es lo increíble, que es posible.

Aquí una crónica de Daniel para que conozcan su estilo: Intuir la realidad (que a veces se disfraza). Las gracias a Daniel Hurtado de Perubookstore por la imagen de la carátula del libro. La foto de Daniel Titinger fue sacada de la web de Etiqueta Negra.


Technorati tags: , , ,

lunes, febrero 06, 2006

John Berger, un escritor europeo

John Berger es un escritor y crítico de arte inglés del cual sale en el diario La Nación de Argentina una entrevista a propósito de la publicación de un par de libros suyos en castellano: Esa belleza y Aquí nos vemos. A continuación algunas partes de la misma que me llamaron la atención.

El libro (Aquí nos vemos) transcurre en Lisboa, Ginebra, Cracovia, Islington, Le Pont d´ Arc, Madrid, el Szum y el Ching. ¿En qué medida sus recuerdos de esas ciudades y ríos son un mapa del alma?
No estoy muy seguro en lo que se refiere al alma, pero lo que sí sé es que cuando lo escribí quería abarcar Europa, desde Lisboa a la antigua frontera ucraniana. Abandoné el Reino Unido hace ahora cuarenta y cinco años [N. R.: vive en las montañas, Alta Saboya]. En aquel momento nadie pensaba en Europa como se piensa ahora. Si tenía algún tipo de ambición era la de convertirme en un escritor europeo, por eso Robert Musil es tan importante para mí. Pero fue la vida la que me llevó a esos lugares, no lo hice pensando en el libro.

Cuando habla de los pintores de la cueva de Pont d´Arc, dice que a veces hacen aflorar las figuras ocultas en la roca. ¿Se puede establecer un paralelismo entre lo que hacían esos artistas anónimos y Miguel Angel cuando extraía sus figuras de la piedra?
Creo que hay algo de eso, salvo por un detalle importante: en el caso de Miguel Angel su búsqueda y sus hallazgos eran un proceso muy solitario, mientras que los artistas del paleolítico no tenían esa sensación de soledad. Lo que me parece extraordinario es que esa tradición pictórica de las cavernas se mantuvo durante veinte mil años con mínimos cambios estilísticos. Por eso creo que esa dimensión temporal influyó en la sensación de pertenencia y de no sentirse aislados. Pero al mismo tiempo, la forma en que hacían aflorar su imaginación visual y táctil probablemente tiene mucho en común con Miguel Angel.

¿Por qué sigue sintiéndose tan cerca de Giacometti, de quien vuelve a escribir en Esa belleza?
Mostró que el arte es un proceso que continuamente está corrigiendo errores, que no es tanto una cuestión de inspiración sino de descartes, y en ese proceso hay una serie de accidentes y una selección que aprovecha lo útil. Es un proceso que tiene sus paradas, o bien porque el papel está exhausto para seguir usándolo, o porque ha surgido una presencia valiosa. Otra razón por la que considero que sigue siendo significativo es porque cuando su nombre se hizo ampliamente conocido por primera vez, tras la Segunda Guerra Mundial, en los cincuenta, todo el mundo lo consideró como un artista existencialista, que reflejaba el sufrimiento, una suerte de agonía. Cuarenta años más tarde, las mismas piezas parecen increíblemente positivas. Es así cómo las obras cambian en la historia, y cómo la historia cambia la percepción que tenemos de ellas. Una de sus delgadísimas figuras de caminantes que en los años cincuenta representaba para algunos a un hombre saliendo de un campo de concentración, ahora se la ve como algo afirmativo. Me parece conmovedor.

En la época que estamos viviendo, el sentido de la historia parece ausente. ¿Echa de menos un sueño político?
Mucha gente piensa así. No es mi caso. Todavía creo en la historia y sigo considerándome en gran medida un marxista. Desde un punto de vista histórico, lo que me parece absolutamente meridiano es que el nuevo orden mundial no puede durar, a causa de sus profundas contradicciones internas. Lo que está cobrando fuerza son formas de resistencia y de supervivencia frente a ese mundo unipolar a menudo mucho menos claras de lo que solían ser. Desde la Ilustración, los movimientos que surgían a favor de un mundo mejor siempre se presentaban como un programa, una especie de solución para las injusticias. Fue útil. Ahora la gente tiende a hablar de conquistas, pero aquellos movimientos siempre se correspondían con una visión que estaba basada en el futuro, en una solución. Spinoza, uno de los pensadores favoritos de Marx, decía que cuando nuestras respuestas a la vida son verdaderas y adecuadas, en ese momento palpamos la eternidad. La eternidad no es algo que está esperando por nosotros, no es algo que forme parte del futuro, sino que es algo que experimentamos, que se puede vivir y compartir en este instante. Puede que parezca exagerado -aunque tal vez no del todo- si pensamos en España y en lo que ocurrió en las últimas elecciones, en las que tanta gente votó, dio una respuesta adecuada que procedía de ellos mismos, no de instrucciones. Fue algo compartido por muchos de manera muy profunda. Al margen del resultado, creo que eso que tantos sintieron no puede ser destruido. Por supuesto que esos momentos -porque vivimos en un mundo de heridas y luchas constantes- puede que no vayan a perdurar. Pero que permanezcan no es la cuestión, sino que de alguna manera palpamos algo eterno.


Por supuesto la entrevista tiene más cosas interesantes para leer. Algunos artículos sobre John Berger: Una reseña del autor con algunos textos, John Berger, el sentido de la vista, Desconexiones graves, un artículo y Palabras, un poema de Berger, en realidad si googlean un rato podrán encontrar varios poemas de él colgados en diferentes sitios. Si aún desean leer más y no se hacen paltas con el inglés tienen la reseña de su libro Photocopies, un extracto de su libro Ways of Seeing, que me pareció muy interesante por cierto, Caravaggio: a contemporary view, un artículo del autor, y la web de Berger por supuesto.

La foto (con un parecido a Beckett), ha sido obtenida de la web Peripheries.


Technorati tags: , , ,


En su momento recuerdo haber visto bastantes críticas sobre Caballos de Medianoche de Guillermo Niño de Guzmán, la mayor parte favorables. En su momento también, no me llamó la atención siquiera leerlas. Hace unos días, más de veinte años después de su publicación, leí este libro que adquirí en lo que era la feria de libros de la Av. Grau, hará unos diez años ya, cuando uno de mis caseros no tuvo las monedas necesarias para darme vuelto y me lo quemó por dos soles.

Caballos de Medianoche tuvo su primera edición en Lima en Noviembre de 1984, bajo la Colección “Autores Peruanos” de la Editorial Seix Barral, aunque en realidad el libro está impreso en Colombia y tiene el © de Ediciones Andinas S.A., pero eso es parte del problema del libro en el Perú, asunto que no pienso tratar ahora por cierto (Lo que sí, me gustaría saber es cuántos libros de autores peruanos se editaron en esta colección). El libro tiene dimensiones muy parecidas a los de la colección Biblioteca Breve de Seix Barral, y consta de sólo 104 páginas; viene además, y esto se lee en la carátula, con un prólogo de MVLL.

Por la forma como llegó a mis manos, creo que nunca tuve real interés de leerlo, ahí ha estado en su sitio durante años, hasta que buscando un libro de lectura breve di con él, y bueno, decidí intentarlo. Creo que entre los motivos para no leerlo estaba la carátula, francamente fea a mi parecer, y más aún por el hecho que se destacara en ella que estaba prologado por MVLL, como si la calidad intrínseca de la obra no hubiera sido suficiente para garantizar la venta del libro (¿Lo fue? ¿Se vendió? Quien sabe). Entre lo que me animó a leerlo figura el hecho que no hace tanto leí un excelente artículo de Niño de Guzmán sobre Coltrane. Que le gustara el jazz mejoró enormemente la valoración personal que tenía del autor, y aunque en la contracarátula del libro se mencionaba ya que le gustaba dicho tipo de música, la verdad pensé que era un snobismo más. Total, nunca me fío mucho de lo que dicen las contracarátulas.

Caballos de Medianoche es el primer libro publicado de Guillermo Niño de Guzmán y está compuesto por 9 cuentos presentados en tres partes:

I – Caballos de Medianoche
II - El fin de algo
- Good Morning Heartache
- El olor de la noche
- En la vida hay amores que nunca
- Perdido
- Blues de un lunes neblinoso
- Livia
III – Carta a París

Entre cuento y cuento hay una especie de viñeta, alguna mínima, otras más extensas, todas anecdóticas, la mayoría relacionadas con hechos y/o personajes más o menos conocidos, que si bien sirven para bajar un poco el tono ófrico de los relatos, no añaden mucho valor al conjunto en sí.

El primer cuento, que lleva el título del libro, va en un crescendo irreprochable de lo cotidiano a lo trágico. En el segundo: “El fin de algo”, se narra la sórdida aventura de 2 amigos en uno de esos antiguos night clubs de Lima. El siguiente: “Good Morning Heartache” me pareció de los mejores del libro, la historia de una cantante de jazz al borde de la locura. Me quedó la duda de donde estaba ambientado, pero eso es lo de menos claro. “El olor de la noche” es un relato corto que rebosa de soledad y despecho, si cabe la expresión. “En la vida hay amores que nunca” persiste en el mismo tema, la terrible soledad que se siente cuando uno está acompañado por esos cuerpos que se buscan tan sólo para olvidar otro. “Perdido” es otra historia de bares, pero esta vez con jazz, un poco extraña en su argumento, pero muy buena, y casi seguro que no está ambientada en Lima. Con “Blues de un lunes neblinoso” quedan de lado las historias de jazz y centros nocturnos y se nos ofrece la foto de un momento, de una intención, o eso me pareció. “Livia” es un relato diferente al resto, pues en todos los anteriores (salvo” Blues...”) los personajes son solitarios que pasan por los momentos posteriores al fin de una relación y no se nos cuenta mucho sobre el pasado sino sobre la inadaptación a la soledad, en cambio acá la historia trata sobre la relación misma, aunque vista luego de terminada también. Finalmente “Carta a París”, que es una excelente historia ante cuya frase final aún dudo en decidir qué es lo significa realmente.

En mayor o menor medida todos los cuentos me gustaron, bien narrados y sin excesos estilísticos ni de ningún otro tipo. Quizás tan sólo la insistencia de incidir en cada uno de los relatos en el mismo tipo de personajes, pues todos nos hablan de soledad, de abandono, de impotencia, de no aceptación de lo sucedido, así haya pasado mucho tiempo atrás. Claro que se puede decir que ese es el leiv motiv de la colección, y desde esa óptica no hay objección al respecto.

Acá la carátula del libro en la edición del FCE. Para que lean de GNdG, el relato En la vida hay amores que nunca del libro comentado, y el artículo El pasado, el dolor y la muerte sobre México en la literatura mundial. También una nota sobre otro libro del autor.


Technorati tags: , ,

martes, octubre 11, 2005

El Código Da Vinci - Dan Brown


Lo confieso, leí El Código Da Vinci de Dan Brown. Debo confesar además que lo leí en la computadora, de una versión escaneada de las que te envían cualesquiera de los muchos sitios que hacen eso gratis. Diría que por lo menos no contribuí a aumentar las ganancias de Mr. Brown, pero no se si eso es bueno o malo, en fin. Resulta que me terminé de leer el libro que había llevado al hospital para distraerme, y no tenía nada más que leer, hasta que mi compañero de habitación me paso su copia (original) que él estaba leyendo, pues le ganaba el sueño ese rato. Y yo en un tris tras me endilgué los 4 primeros capítulos. De regreso a la casa no pude evitar el querer concluir la lectura y me hice de la copia que cuento. Dos días bastaron para finiquitar el asunto.

¿Qué puedo decir o agregar respecto a un libro del que se ha dicho y escrito quizás demasiado ya? No puedo negar que su lectura me entretuvo, tampoco que varias de las cosas que suceden en él estaban más que cantadas y que otras si lograron sorprenderme. Por otro lado, para demostrar las libertades que se toma el autor con los hechos históricos que cita, necesitaría mucho más que la extensión media de un post, y ya hay libros completos que lo hacen. En todo caso pienso que más es asunto del lector que se los tome como ciertos o no. (De vez en cuando aún llega algún conocido a decirme "¿Sabías que tal y tal cosa? Eso está en El Código Da Vinci", citándolo como si fuera la Enciclopedia Británica. Y pareciera que hasta los de la iglesia se lo toman más en serio de lo que deberían.

Y como se viene la película, no creo que descansemos del Código por un buen tiempo.


Technorati tags: , , ,

sábado, octubre 08, 2005

El País irredento - Geoff Ryman

No recuerdo a ciencia cierta cómo llegó este libro a mis manos, si fue parte de un envío del extranjero, si lo compré en alguna librería o lo encontré en alguno de los puestos de viejo limeños (que también tienen libros nuevos). Lo que es seguro es que si no hubiera leído antes sobre él quizás no lo hubiera adquirido, no salió en una colección de CF y en la contratapa se menciona muy brevemente que ganó dos premios de fantasía y que otra obra del autor ganó el BSFA (British SF Association) y el Arthur C. Clarke del 88.

The Unconquered Country de Geoff Ryman fue publicado originalmente en inglés en 1986 y la primera edición en español (la que tengo en mi poder) es de marzo de 1991, editada con el N°13 de la colección Ultramar Literaria de la Editorial Ultramar. El formato es mediano y no es una obra muy extensa, pues consta de sólo 108 páginas.

Comenté que el libro obtuvo dos premios de Fantasía, pero si lo que buscan es alguna Tolkienada o Potteriada, olvídense, es otro significado de fantasía a que se acoje Ryman para este libro. La historia es una fantasía que no por eso deja de ser real, es más, me tienta decir que el libro destila realismo fantástico de un manera desencantada y lúgubre, pero eso lo dejo para los críticos literarios, yo sólo puedo decir que me gustó mucho.

El País Irredento es un país imaginario que no cuesta ubicar en el sudeste asiático. De hecho el autor lo confirma en una nota al final. Esto es parte de lo que dice: Todas nuestras palabras se han agotado. Democracia, libertad, socialismo, economía. Todas se han vuelto kitsch. Evocan imágenes kitsch. Vi los tribunales funcionando y decidí que, al menos durante una temporada, puedo olvidarme de la palabra "justicia". Ésta sólo puede ser mantenida en un entorno artificial: en un tribunal lo suficientemente fuerte para conservar su independencia, o en una historia que al acumular detalles archive bien los datos, o en la hija bastarda de la historia, la ficción.

En este caso la ficción se desenvuelve alrededor de Hija Tercera, ella lleva una existencia en el límite de la indigencia, y por si esto fuera poco, su vida cambia por efectos de la guerra. Cómo ella misma ante todo esto reacciona, cambia y se adapta (o no) es parte de lo que vemos suceder en la novela. Pero también vemos una sucesión de hechos extraños y fantásticos, de personajes simbólicos y mágicos y situaciones extremas, actuando sobre Hija Tercera y disociándola poco a poco de la realidad.

Todo esto en su conjunto arma un muy buen libro, poco clasificable, cierto, pero una obra que por lo original del planteamiento aplicado al tema (la guerra y el genocidio en el sudeste asiático visto desde la perspectiva de una de las víctimas) y por la capacidad de transmitir los sentimientos y experiencias de la protagonista en sus pocas páginas, merecería ser más conocido en castellano. Por si fuera poco la prosa es bella:

El Cuervo Que Cantaba gravitaba sobre el mismo lugar durante diez o quince minutos seguidos, y cantaba, y las canciones eran las canciones del pueblo. Tercera supo entonces que era un espíritu. ¿Cómo si no sabría cantar la canción de la mañana al amanecer, o las canciones de fiesta, o las canciones por los muertos? Los pobres, en sus peligrosos amontonamientos de casas, todos miraban hacia arriba. Comprendían el milagro. Los niños salvajes que vivían como animales en camadas bajo los puentes, salían de las sombras para escucharlo. Las ancianas tarareaban las canciones, meciéndose en los resbaladizos peldaños, recordando. Cuando se cansaba, el Cuervo revoloteaba entre ellos y miraba significatibamente el arroz de sus cuencos. Ellos e reían y daban al Cuervo un poco, pues sabían que era un espíritu, y la mayor amabilidad era alimentar a un espíritu. Se inclinaban ante su llegada, y alzaban en respeto las manos por encima de sus cabezas. Pero el Cuervo siempre regresaba a Tercera. La gente miraba a su ventana entonces, y saludaba. Ella era la dueña del milagro. Y Tercera, por primera vez, sonrió.

Si lo de "Irredento" les suena extraño, como a mi, pues a primera impresión "Unconquered" podría ser traducido como "Inconquistado", leamos lo que dice la RAE: irredento, ta. (Del lat. in, pref. negat., y redemptus, part. pas. de redimĕre, redimir). 1. adj. Dicho especialmente del territorio que una nación pretende anexionarse por razones históricas, de lengua, raza, etc.: Que permanece sin redimir.. Esto me lo hizo ver Rafa Marín, traductor del libro, quien para mayor claridad me explicó: O sea, un país que se niega a ser conquistado y civilizado a la fuerza. Como el de la novela.

Poco hay de Geoff Ryman (quien acaba de ganar un premio literario) disponible en castellano en internet, pero en inglés tenemos a 253, su novela interactiva. Una bibliografía suya. Una reseña sobre él con algunos enlaces, Una lectura sobre El País irredento, muy interesante por cierto, aunque breve. Una conversación entre Ryman y Kit Reed vía chat, también de recomendable lectura. Hay más por cierto, el interesado sólo tiene que buscar.

Y a punto de terminar este post, encuentro otro libro de la misma colección: Terraplane de Jack Womack, donde estaba la boleta de compra de ambos, los adquirí en la librería Época del Óvalo Gutierrez, de oferta. Duda resuelta.


Technorati tags: , , ,

martes, setiembre 27, 2005

El Ángel de la Oscuridad - Caleb Carr

Este es uno de esos libros que nunca se piensa comprar, hasta que de pronto un día, no hay mucha oferta de libros interesantes que adquirir, queda algo de dinero todavía, uno toma un libro con pinta de best seller, se lee el resumen de la contratapa, se lee el primer párrafo, algunos más al azar, se evalúa rápidamente el tema, el autor, el precio, y zas, libro a la bolsa (o no). Así fue como me hice de este y varios más. Claro que influye el hecho que me gusta leer algún best seller de vez en cuando, quizás algo más que eso la verdad, y que hasta el momento no he escojido tan mal despues de todo.

The Angel of Darkness de Caleb Carr vio la luz originalmente en inglés en el año 1997, y aparentemente la primera edición en castellano es de 1998. La edición que poseo tiene el (c) del año 2001, fue impresa en marzo del 2001 y corresponde a la colección de bolsillo Punto de Lectura, constando de 981 páginas. La carátula es la que acompaña a este post.

El Angel de la Oscuridad es una novela ambientada en la Nueva York del siglo XIX y comparte protagonistas y escenarios con la anterior novela de Carr "El Alienista", la cual no he leído por cierto, pero al no ser estrictamente una continuación o segunda parte, se puede leer en forma independiente sin ningún problema.

Carr sitúa al narrador 20 años después de los hechos materia del libro, y desde la privilegiada posición de participante activo de los mismos es que empieza a relatarnos la historia. En ella vamos tras la pista de una niña secuestrada, y luego tras quien presumiblemente la secuestró, lo que nos llevará por senderos imprevistos a descubrir los aspectos más oscuros del alma humana.

La época y lugar en la que está ambientada la novela me hicieron recordar bastante a "Gangs of New York" de Scorsese, los personajes suenan creibles en su gran mayoría al igual que la trama, y es que Carr es un historiador que aunque especializado en temas militares, también ha investigado sobre la Nueva York de finales de 1800, a resultas de lo cual la puesta en escena es muy buena, pero es la voz del narrador en sí la que me atrapó desde un principio:

19 de junio de 1919

Sin duda habrá una forma magistral de empezar una historia como ésta, un recurso ingenioso que atrape al lector con más garra que el mejor estafador de la ciudad. Pero la verdad es que carezco de la labia y la agudeza necesarias para esta clase de juegos. Las palabras no han significado gran cosa en mi vida, y aunque en el transcurso de los años he conocido a muchos de los que hoy son considerados los más grandes pensadores y oradores de nuestros tiempos, siempre he sido lo que se dice un hombre corriente. Así que tendré que conformarme con un comienzo corriente.

Por lo tanto lo mejor que puedo hacer es decir por qué he cerrado el negocio y me he metido en la trastienda en una noche en la que aún quedaban muchos clientes por venir. Es una noche agradable, de esas por las que solía suspirar; una noche que invita a contemplar todo lo que pasa en la avenida en mangas de camisa, soplando el humo de una docena de excelentes cigarrillos hacia las estrellas que cubren la ciudad, con la sensación de que, haciendo balance, quizá tenga algún sentido vivir en este manicomio.


Y así sigue y sigue, contando y describiendo los acontecimientos que van sucediéndose en esa New York pretendidamente civilizada pero en la que no hay que escarbar mucho para encontrar muestras de la irracionalidad y salvajismo humanos, y por lo menos a mi parecer, esta voz no aburre. Es un acierto también creo, que no se use recursos estilísticos que empantanen la trama de cara al lector, lo cual va aparejado con cierta intención de Carr de simular el estilo de escritura de aquellos años, cosa que logra y aún mejora pues no cae en pesadas descripciones tan en boga en aquellos años. Ciertamente no es una prosa deslumbrante, pero cumple con algo más que con corrección, y sin estorbar su función de servir de vehículo a la historia. Quizá esta obra no acceda al parnaso de la literatura, pero como lectura de un fin de semana o para aprovechar unos días de descanso obligado como fue mi caso, queda muy, pero muy bien.


No hay mucha información disponible de Caleb Carr en la red, pero en inglés encontré un par de reseñas a "The Angel of Darkness": ésta y ésta otra del NYT. Una interesante entrevista concedida por Carr a Salon con fecha 6 de octubre de 1997, donde habla de "El Alienista" y la novela que nos ocupa, de aspectos de su vida personal y hasta de un poco de Ciencia Ficción. También resulta interesante la transcripción de un chat sostenido entre Carr y sus lectores, auspiciado por la revista Time, como parte de un especial que editó en 1999 sobre el inminente siglo XXI, en dicho especial figura una novela de Carr: Killing Time que hasta donde veo no terminó de ser publicada on line, pero que así y todo es una lectura regularmente extensa. La novela fue publicada luego en forma normal. Aquí una bibliografia de Carr, y un artículo con más información sobre Carr y NYC: Caleb Carr on Downtown vía Gothamist. Me resultó curioso leer en este otro chat que Carr dice no ser partidario de usar los personajes ficticios de otros autores, para ver luego que tiene una novela con ... Sherlock Holmes.

Technorati tags: , , ,