viernes, abril 29, 2005

La bulla de fondo

Álvaro de Ojo al Texto se preguntaba el otro día ¿Qué hacer con las bitácoras?, teniendo en cuenta que el mundo de los blogs está preponderantemente poblado por gente joven, él reflexiona si serán un galeón apropiado para navegar hacia nuevas formas de convivencia, consenso y deliberación democrática, al respecto cita a Zygmunt Bauman quien dice: las soluciones tendrán que encontrarlas quienes hoy tienen entre veinte y treinta años. Se ha producido un divorcio entre poder y política. Antes coincidían en el territorio del estado-nación. Pero hoy el poder es extraterritorial y no hay una política de esa amplitud.

En los comentarios la idea toma nuevos matices, se dice que las bitacoras le dan una voz a todo aquel que quiera expresarse .. pero ¿Quien está escuchando?. Por otro lado, son tantas las voces que se alzan, que para aquel que llegue recién, le va a resultar un poco difícil, que no imposible, encontrar contenidos de calidad (si es eso lo que está buscando claro).

A veces me pregunto si la democracia tiene futuro, ¿La voz del pueblo la voz de dios?, me permito dudarlo, puede que a veces acierte, pero si hacemos un balance de aciertos y fracasos, habrá más de éstos últimos me imagino. Incluso dudo que sea la voz del pueblo la que se exprese franca y directamente a través de la democracia. Con enormes campañas mediáticas dirigidas a los electores, a la mayoría de estos les debe quedar pocas ideas propias que expresar. Si hablamos de representatividad ¿Quienes son los que se están expresando a través de los blogs o internet en general? El sector que tiene educación tecnológica, o por lo menos cierto acceso a la tecnología. Hay ciertos esfuerzos, por lo menos en el Perú, dirigidos a llevar la tecnología a sitios y sectores tradicionalmente olvidados, pero una golondrina no hace el verano, la brecha tecnológica es grande. Mientras la voz de los Mamanis y Condoris de este país no tenga una vía de expresión, y sobre todo, sea escuchada, difícilmente se podrá hablar de representatividad o democracia. Nosotros nos quejamos del ruido de fondo en la red, ellos ni siquieran eso tienen.

Y como la parrafada me sacó casi totalmente del contexto, regreso al texto. Internet es un medio joven y su público también. Razón tiene Bauman en decir que es a esa misma gente joven a quienes les corresponde encontrar soluciones. Es sabido que los inventos que se hacen a veces encuentran aplicaciones que nadie hubiera esperado en su momento, asi que supongo que veremos desarrollarse tendencias inimaginadas en esto.


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9 comentarios:

Jorge Gómez Jiménez dijo...

Buen post, Juan; también el de Álvaro, que ya había leído.

Cierto lo que mencionas de la brecha tecnológica, pero eventualmente esto cambiará en cuanto Internet inunde las actividades comunes de nuestras vidas. En Venezuela somos porcentualmente muy pocos los que podemos tener Internet, y esto ha incidido en la proliferación de "cibercafés" (las comillas son porque con ese nombre se designa a cualquier establecimiento en el que se ofrezca acceso a Internet, aunque en la mayoría de ellos no puedes tomarte un café) a los que asiste mayoritariamente la población estudiantil para "hacer las tareas", expresión eufemística que en el mejor de los casos implica el simple plagio de contenidos y que en el peor implica el uso de Internet como centro de citas.

Sin embargo, considero que esta forma sucedánea de masificación está proporcionando avances, austeros claro, pero avances al fin, en la comprensión que las nuevas generaciones puedan tener de Internet como medio de comunicación. Para nosotros los que nacimos en los 70, Internet fue una explosión que nos obligó (verbo inapropiado pues lo hicimos quienes quisimos o quienes lo consideramos necesario) a actualizar nuestra relación con la tecnología. Personalmente me dediqué a documentarme y llegué a tiempo para entender conceptos como, digamos, correo pop, hipertexto, url. Las herramientas estaban en construcción y muchas cosas había que hacerlas "a mano", manipulando herramientas para las que, en muchos casos, no había ayuda en nuestro idioma.

Pero estas nuevas generaciones ni siquiera necesitan de la ayuda. Ahora todo es tan sencillo... Me causa terror sentar a mi hija de 11 años delante de la computadora porque noto que está ávida del componente comunicador de Internet, esto es: el chat. Y sabes las cosas que pueden ocurrir en ese caso sin supervisión. Mi hija no necesita saber cómo funciona un servidor para sentarse a leer las barbaridades que le diga cualquiera de sus interlocutores. ¿Te imaginas cómo será la Internet en que se moverá mi hijo menor, el que tiene aún 4 años, cuando esté en el bachillerato?

Cada día que pasa las aplicaciones se hacen más "amigables", propiciando la integración del hombre con la herramienta. Y en la medida en que haya más personas integradas a la herramienta, y que se propongan o descubran nuevas funcionalidades, la brecha se minimizará por su propia acción.

Me parece magnífico que profundicemos sobre estos temas. Un abrazo.

Sergio dijo...

Tremendo esto de la democracia, porque no es un concepto fijo. Estoy de acuerdo cuando te preguntas por el concepto mismo. En realidad habría que hablar de grados de democracia. Porque varían mucho los grados de participación en nuestros paises latinoamericanos comparados con los paises escandinavos. Existiendo en ambos el voto y la libertad de opinión. Tal vez porque la democracia siempre presupone la justicia.

Álvaro Ramírez dijo...

Juan el comentario anterior es mio pero escrito desde el computador de Sergio, mi hijo.
Una pregunta ¿quienes son los Mamanis y los Condoris? imagino que dos grupos étinicos del Perú...

Juan Arellano dijo...

Jorge: Gracias por la visita, según lo que me cuentas la problemática de la penetración y uso que se le da a internet es muy parecida en nuestros paises. En cuanto a la relación personal, yo que soy de los 60´s la debería tener más difícil, pero como estudié sistemas, siempre me he mantenido en contacto con las nuevas tecnologías, aunque actualmente ya no me desempeñe en ese campo. (Y profesionalmente estoy bastante desactualizado por cierto, aunque a nivel usuario todavía la hago). Pero volviendo al tema, los que nacen con esto lo ven diferente, no como nosotros que lo veíamos casi con reverencia. Supongo esa es una de las premisas para confiar en que los cambios saldrán de la gente joven.

Igual como dices, es importante que la brecha tecnológica disminuya, nunca se sabe por donde puede caer una semilla en terreno abonado. Así que hay que tratar de llegar lo más lejos posible. Saludos.

Juan Arellano dijo...

Álvaro:

Claro, justicia y acceso a la información son claves para una democracia. Un elector desinformado o manipulado no va a ejercer adecuadamente sus derechos. Menos aún uno desengañado por el actuar de una democracia que no ha sabido llevar la justicia a todos. Esto, definitivamente creo, incide en los niveles de participación.

Los Mamanis y los Condoris son dos apellidos comunes en la región andina del Perú, pero con las migraciones que ha habido hacia la costa ya son de alcance casi nacional. Al referirme a ellos quiero señalar a las personas que normalmente no son tomados en cuenta por el gobierno y son marginados por su procedencia.

Álvaro Ramírez dijo...

Juan:
Anoche vé La intérprete con Nicole Kidman y Sean Penn. Me gustó mucho. Sucede en la sede de la ONU y ejemplifica claramente lo que decía Bauman en cuanto a los problemas que enfrentan las democracias en los estados nacionales. La película es un ejemplo de como los grandes negocios son los que tienen el poder ahora...
"Se ha producido un divorcio entre poder y política. Antes coincidían en el territorio del estado-nación. Pero hoy el poder es extraterritorial y no hay una política de esa amplitud" Z. Bauman

Juan Arellano dijo...

Queda anotada para verla, ;)

Jorge Gómez Jiménez dijo...

Yo tengo unos amigos, padre e hijo, de apellido Condori... Al leer tu comentario asumí que se trataba de un apellido común allá. :)

Jorge Gómez Jiménez dijo...

Amigos peruanos, quise decir. Viven en La Victoria, a media hora de Cagua, la ciudad donde vivo yo.